El feminicidio,  legitimado por una percepción social desvalorizadora de las mujeres

El feminicidio,  legitimado por una percepción social desvalorizadora, hostil y degradante de las mujeres: especialistas.

  • Durante el sexenio de Peña Nieto se registraron 12 mil 796 asesinatos de mujeres.

La violencia contra las mujeres en México es un problema que nos atraviesa como sociedad. Incluye los delitos de prostitución forzada, violación y feminicidio. Pese a que este último ya es un delito tipificado en el Código Penal Federal de nuestro país, la mayoría de casos no se investigan como tal.

Para comprender el porqué de los feminicidios que diariamente adolecen a este país, Marcela Legarde, antropóloga y académica mexicana, desarrolló una investigación en torno al tema y acuñó el término en 1994. En su primer informe sustantivo de la Comisión Especial para Conocer y dar seguimiento a las Investigaciones Relacionadas con los Feminicidios, afirma que el común denominador en este delito es el género, “niñas y mujeres son violentadas con crueldad por el solo hecho de ser mujeres”. Pero fue hasta el año 2013 que el término comienza a adquirir presencia mediática a causa de los casos ocurridos en Ciudad Juárez, estado que tiene un historial de víctimas aterrador. 

Las violencias a la que están expuestas las mujeres —acoso sexual, violación y feminicidio, entre otras—, difícilmente están en el foco de atención de las autoridades. Los protocolos para investigar el feminicidio han sido  poco eficaces en la práctica. 

Según el Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidios (OCNF), organización conformada por 40 organizaciones de 22 estados del país, durante el sexenio del ex presidente  Peña Nieto —informe que cubre del año 2012 al 2017—, se registraron 12 mil 796 asesinatos de mujeres; del total de dicha cifra, sólo en el 22 por ciento de los casos se iniciaron investigaciones como feminicidio. El registro también reveló que la asfixia, quemaduras, envenenamiento, golpes, estrangulamiento, mutilación, agresiones con armas de fuego, fueron las principales causas de muerte.

Los feminicidios abarcan a niñas y mujeres de diferentes contextos, edades, condición socioeconómica y escolar. Sin embargo, la violencia contra las mujeres se matiza en zonas marginadas, donde predomina la inseguridad. Para Marcela Legarde, las condiciones precarias de vida, la violencia conyugal, la prostitución forzada, la producción y consumo de pornografía, todo “ese conjunto de condiciones conduce al feminicidio”.  Además, en su informe sostiene que el feminicidio halla su explicación en la hegemonía masculina, que desemboca en la exclusión y discriminación social hacia las niñas y mujeres, “todo ello, legitimado por una percepción social desvalorizadora, hostil y degradante de las mujeres”. Sumado a dichos factores, la escasa e ineficaz atención de las instituciones gubernamentales complica el problema y, por lo tanto, la aplicación de la justicia.

En el año 2016, la activista mexicana Frida Guerrera tomó la decisión de contabilizar, investigar y visualizar los feminicidios, tomando como punto de referencia las notas rojas de los periódicos del país. En su esfuerzo cotidiano por darle un valor a las dolorosas cifras, escribe un libro titulado Ni una más, el feminicidio en México: tema urgente en la agenda nacional, en cual declara que surge a partir de la reflexión: “¿Por qué la mayoría de nuestra sociedad tolera y calla los asesinatos contra las mujeres?”. En su investigación, acotada al año 2016, resalta que sólo el 18.79 por ciento de los feminicidios fueron investigados, 1,155 de éstos no tienen ni responsables ni detenidos; 76 presuntos culpables se encuentran prófugos y 35 se suicidaron después de asesinar a sus parejas o ex parejas. Ante este desolador panorama, la impunidad que impregnan a la mayoría de casos, tiene sentido preguntarse: ¿todas las muertes cuentan?

Martha Elena Leal, abogada en derecho familiar y civil, quien ha colaborado en el Instituto Nacional de las Mujeres, brindando asesorías jurídicas y acompañamientos a mujeres en situación de violencia, considera que las dificultades al momento presentar una denuncia por  feminicidio “tienen que ver con que estamos en una sociedad tremendamente machista que nos ha inculcado a todos y todas determinadas creencias, estereotipos y prejuicios, a partir del sexo/género, y las autoridades, tampoco están exentas de esto”. Considera que los estereotipos de género son perjudiciales para las mujeres ya que “existe una idea o ideas preconcebidas en general, respecto de lo que debe ser una mujer, por lo tanto, todo aquello que salga de lo que tradicionalmente se considera como correcto en el comportamiento de una mujer, afectará, desde luego, el procedimiento que se siga en estos delitos”, puntualizó.

Al finalizar la entrevista, Martha Elena Leal, con su característica amabilidad, mostró inquietud por manifestar un pertinente comentario acerca del papel que tienen las y los periodistas que cubren nota roja de feminicidios: “Brindar todos los elementos para que el receptor de la noticia pueda dimensionar la gravedad del hecho sin prejuiciarse por información innecesaria”.

**Si quieres leer la entrevista completa con Martha Elena Leal, puedes dar click aquí. 

Para ver fuentes de consulta, puedes leer el reportaje publicado originalmente en liebredefuego.com

pandora mirabilia
Imagen de Pandora Mirabilia

Brenda Pichardo (Ciudad de México).

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